Ayer algo cambió en la conciencia del país. Fue un proceso extraño y místico, donde desde las 15 hrs. Chile dejó de ser el país de conflictos, divisiones, marchas, protestas, derecha e izquierda, Iglesia y laicos, Gobierno y ciudadanos.

Ayer, desde las 3 PM, y por primera vez desde que tengo uso de conciencia, Chile se unió bajo un color, un escudo y una bandera. Todos amigos, todos hermanos, todos unidos.

Puede parecerles extraño esto, ya que hemos tenido otros partidos mundialistas, hemos llegado en otras instancias al mundial y hemos estado “unidos” frente a estos enemigos futbolíticos. Pero en esta ocasión es distinto, porque ahora nos la creemos. Ahora el futuro es brillante y tangible, pues el camino al Mundial fue lleno de alegrías, porque el equipo es joven y talentoso, y porque en el partido inagural se demostró superioridad.

Y nos enfrentamos a un rival fuerte. Ni más ni menos que los campeones del mundo. Equipo que tantas veces nos mandó de vuelta para la casa de manera categórica. Pero esta vez llegábamos a hacerles frente de igual a igual. Con ansiedad, con miedos, con inseguridades, pero también claros de que el talento y las ganas estaban. En ocasiones anteriores, todos decíamos que teníamos fe en La Roja, pero interiormente sabíamos que era muy difícil vencer. Ayer miércoles, la Fe era de verdad.

Y durante 100 minutos aproximadamente, respiramos al mismo tiempo, contuvimos el aliento al mismo tiempo, nos enojamos de lo mismo y gritamos al unísono. Miramos juntos al rival a los ojos, y lo enfrentamos. Con más miedo que nunca, de alguna manera, porque ahora la fe y las posibilidades eran reales. Se apostaba mucho más, ya que teníamos mucho que perder. La esperanza nos tenía volando alto, y veíamos con miedo esa caída al suelo.

Pero contra todas las estadísticas y pronósticos internacionales, Chile venció. Y la victoria no fue solo futbolística, donde se rompieron records históricos y se demostró que esta vez si podemos soñar con la victoria final, sino que fue una victoria moral, como país.

Hoy jueves, Chile dejó de ser el país que pasa siempre a punta de calculadora y resultados extraños. Dejamos de ser los que no creemos, los que no tenemos fe, los que miramos a los rivales hacia arriba. Hoy nos creemos el cuento completamente, mirando al rival a los ojos, sabiendo que podemos vencer.

Y esto trasciende el fútbol. Quienes tienen amigos extranjeros habrán oído que una característica que solía ser común entre los chilenos es que no miramos a los ojos, y en la calle caminamos mirando el suelo. Teníamos ese complejo de inferioridad que nos afectó por muchos años. Que a nuestros países vecinos les iba mejor que a nosotros, que los argentinos se quedaban con todas las mujeres, que los brasileros nos ganan siempre en el fútbol, y un largo etcétera.

Hoy creo que eso cambió. Creo que la victoria alcanzada ayer nos hizo pararnos y mirar para adelante. Ya no somos el país que siempre pierde y que es inferior. En muchos sentidos (No sólo en el futbolístico, obviamente) hemos mejorado tremendamente. Si bien quedan cosas por arreglar y mejorar, si nos comparamos con quienes antes eran nuestra competencia, estamos mucho mejor, cada vez mejor.

Llegamos a tal nivel de seguridad en nosotros mismos que ahora tenemos nuestro “haka”. Así como los All Blacks tienen su ritual maorí al comienzo de cada encuentro, demostrando unidad del equipo junto con los fanáticos y sus nacionales (Y buscando también intimidar al adversario), Chile tiene ahora su tradición: Cantar el himno hasta el final. ¡Qué fuerza deben haber sentido los 11 seleccionados al escuchar como en tierras extranjeras, el estadio entero coreó el himno, sin importar que la banda hubiera parado ni que el tiempo otorgado se había acabado! Eso es demostración de orgullo y unidad nacional. Citando a un jugador inglés: “El partido lo perdió España desde que escucharon cantar el himno de Chile”

Hoy creo que es natural que todos nos sintamos, como nunca, orgullosos de ser Chilenos. Que este orgullo se traduzca en crecimiento y hermandad, y no en soberbia!

Como bonus track les dejo un par de videos para contagiarlos de ese sentimiento que ayer se vivió en todo el territorio nacional

Banderazo en La Previa.

Cantando El Himno.

Grítalo si eres Chileno.

Comienza la Fiesta.

PS: Thanks Marius for sharing your video!

Comments
  • Paulina
    Reply

    Justo! Es tan importqnte que nos creamos el cuento y andemos por lq vida con actitud positiva y triunfadora! Creo que nos hace sentirmos distintos y actuqr de manerq mas positiva y eficiente!
    Muy buen articulo!

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