La leyenda viviente del metal nos da clases, y no sólo en el escenario. También a través de sus múltiples y exitosos emprendimientos.

No, no leíste mal. Si, es ese mismo Bruce Dickinson. Ese que quizás has visto corriendo en un escenario luchando contra el monstruo-mascota de la épica banda de metal Iron Maiden. Ese que ha estado sonando fuerte en las radios (y en vinilos, casettes, cd’s y mp3) con himnos del rock como The Trooper, Hallowed be thy Name, The Number of the Beast. Ese mismo que en sus inicios usaba lycras apretadas y el pelo largo.

Hoy, Bruce no sólo es un rockero entrando en su 6ta década, sino que es un emprendedor e innovador de tomo y lomo, demostrando ya una de las grandes verdades del mundo emprendedor: No juzgues al hombre por su polera metalera, sino por las maravillas que es capaz de hacer.

Su entrada al escenario del Campus Party fue, más que de rockstar,  de un afamado speaker que la gente anciaba de escuchar. Había muchas menos poleras negras con Eddie (La mascota de la banda) de lo que Bruce está acostumbrado a ver, pero si muchas poleras geeks y techies. Más chaquetas y camisas. Un público distinto, pero que sin esfuerzo, tenía cautivo.

Y comenzó con la misma naturalidad que saluda al público desde el escenario de rock. Comienza saludando y presentándose, pasando sin mucho preámbulo al contenido: Por qué las empresas tienen que concentrarse en tener fans, y no clientes.

Bruce Dickinson, como líder de su banda, tiene millones de fans, y saben que ellos estarán con Iron Maiden en las buenas y en las malas. No importa si el disco nuevo es distinto y no encanta tanto como los anteriores. No afecta si la banda se demora mucho en volver con la gira al país donde estamos. Los fans están enamorados de la banda, y la “bancan” en todas. Asimismo, las marcas deben crear fanáticos y no sólo tener clientes, puesto que el cliente te puede dejar rápido cuando vea un problema, e irse con la competencia.

“El cliente tiene una opción” dice Dickinson. “Puede estar contigo o cambiarse a la competencia cuando quiera. El fan no tiene la opción de dejarte, porque el fan ama la marca”. Dando el ejemplo de los equipos de fútbol, deja en claro al público que no importando cuan malo sea el equipo, cuanto pierda, la fanaticada sigue ahí.

Pasa rápido a su otra gran faceta: Piloto de avión. Cuenta sobre como su hobby de pilotear avionetas lo llevó a ser piloto certificado de aviones de pasajeros, incluso trabajando en una aerolínea inglesa. Sin embargo, tuvo un alto en su carrera de piloto cuando la aerolínea quebró: El costo de mantener una flota de aviones era muy alto, y la temporada baja consumía los recursos de la línea que tenía muchos aviones parados en tierra.

Bruce ideo entonces un plan: Junto con un equipo de técnicos especialistas abrió un garage de aviones, donde recibía los aviones que grandes aerolíneas tenían en tierra, los refaccionaba y subarrendaba por horas de vuelo. Cardiff Aviation comenzó a ofrecer servicios de arriendo de aviones, capacitación de pilotos y, finalmente, un kit completo para crear una aerolínea, dando la posibilidad a empresas y países sin los recursos para mantener aviones propios de tener sus propios servicios aéreos.

Pero no todo es negocio y preocupaciones para Bruce. También tiene tiempo de dedicarse a las cosas que más le gustan, como la cerveza. E incluso en eso demuestra sus innatas habilidades emprendedoras. Asociándose con un productor artesanal de cerveza en Inglaterra y bautizándola The Trooper en honor a uno de sus grandes himnos.

Incluso de relaciones humanas habla el gran rockero. Muestra al público su teléfono: Un nokia de tiempos antediluvianos (Al menos, para el concepto moderno de teléfono celular). Dice que el usa el teléfono para una sola cosa, para conversar con la gente. Y que es un ejercicio que debemos practicar más. Habla sobre las nuevas generaciones donde la comunicación se hace a través de emails y whatsapp, pero que se habla poco. El promueve la llamada y la reunión frente a frente, pues es la mejor manera de comunicarse, resolver problemas y crear negocios y vínculos.

En una charla de 45 minutos, Bruce Dickinson nos enseña:

  • Que no importa tener una profesión, que eso no te define, y que puedes hacer lo que quieras
  • Que las relaciones humanas deben ser más personales, y menos tecnológicas.
  • Que debemos tener más fans, y menos clientes
  • Que incluso en industrias tan titánicas como en la aviación, las buenas ideas pueden resolver grandes problemas y crear oportunidades.
  • Que dentro de todo lo que se hace, hay que también pasarlo bien y dedicarse a lo que a uno le apasiona

¡Que grande este rockstar!

Los dejo con sus dos facetas principales: El innovador de negocios, y el rockero apasionado

¿Qué opinas de lo que enseña Bruce Dickinson? ¿Cónocías sus facetas fuera del rock?

 

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