A Mexico los pasajes…

Jueves 12 de Noviembre, 13:30hrs. Después de un rápido almuerzo y de terminar algunas cosas en la oficina, parto raudo a casa a finalizar los últimos preparativos de un viaje que se transformaría en mucho más que unas simples vacaciones a Mexico.

A la usanza tradicional del chileno, no tenía el bolso hecho, y menos había pensado en que debía llevar. Al menos contaba ya con la carpetita con todos los papeles, reservas, vuelos, itinerarios, etc, que era lo importante. Dólares, check. Billetera con efectivo, check. Pasaporte…. PASAPORTE! check (Costó un poco encontrarlo, pero apareció.

18:30hrs, faltando alrededor de 8 horas para que saliera mi vuelo, me voy junto con la gran Ale a la casa de unos amigos. Hoy juega Chile, y dentro de lo poco fervoroso que soy con respecto a los deportes televisados, siempre es una excusa para juntarse con los amigos y sentir ese espíritu de unidad nacional que tanto nos hace falta y tan poco nos dura. (Y ese fue el mensaje político-social de la tarde)

El partido, sin penas ni glorias. Un mísero empate frente a Colombia, acompañado de un par de cervezas y vinos, con la mente puesta en el avión y todo lo que se venía en vez de en La Roja. Por suerte, hubiera partido el viaje deprimido si me hubiera invertido emocionalmente en el match.

22:15hrs, escapando temprano del asado, la Ale me lleva al aeropuerto. Riéndonos y conversando en el camino, me olvido de las aprensiones del primer viaje organizado y financiado en su totalidad por mi, y el temor de que “algo se me quedó/olvidó”.

22:45: Ya instalado en el aeropuerto, sin posibilidad de hacer check-in hasta las 2.45AM, me dedico a admirar la maravillosa arquitectura del “Comodoro Arturo Merino Benítez“, y a entretenerme con el abanico de alternativas disponibles a esa hora en nuestro aeropuerto principal. ¿No se notó la ironía? Bueno, para los que no sepan, en el aeropuerto de Santiago, previa pasada por Policía Internacional, hay dos restaurantes y una tiendita. ¡Nada más para matar las horas de espera! Por suerte, como buen geek, andaba con un libro preparado para esa contingencia, y me dispuse a leer y dormitar hasta que fuera la hora.

Mexico Tour - El Ultimo Pisco Sour

El último Pisco Sour! Un clásico del aeropuerto

02.45: En punto estaba molestando a la gente del counter para registrar mi bolso lleno de botellas de regalo y pasar a la más entretenida área de espera. A dormitar en las sillas esperando el vuelo que salía cerca de las 5AM, y tomar el clásico pisco sour de despedida en “El Último Pisco Sour” (Que bien puesto el nombre para un local en el aeropuerto!)

5.25AM: Después de roncar sin dramas en la sala de espera, abordo el vuelo que me llevará a Ciudad de México, con una breve escala en Lima. Sentimientos encontrados, un poco de miedo, y muchas expectativas. Este viaje, además de vacaciones, tenía otras consideraciones especiales, que lo hacían tanto más importante.

El avión despega y emprende rumbo al norte, y desde la ventana se ven las ciudades iluminadas en la noche, noche que de a poco va dando paso a un hermoso amanecer que pude ver desde las nubes. Un lujo no poco emocionante.

La parada en Lima es extremadamente corta, dando apenas tiempo de correr a la terminal correspondiente para emprender el vuelo a México. La anticipación comienza a notarse, y con algo de nervios, me pongo los audífonos mientras el avión corre por la pista para elevarse.

Mexico…. Allá voy!

 

Mexico Tour - Amaneciendo entre las nubes

Amanecida en las nubes

 

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