Muchas veces que decido sentarme a escribir pienso “En realidad no ha pasado tanto como para escribir una columna” ¿Qué voy a tener que contar, si sólo han pasado…. ? Y ahí me doy cuenta que todavía no puedo terminar sobre el maravilloso viaje a México (Motivos detallados a continuación), ni sobre todos los cambios que rápidamente se han sucedido este 2016, sobre todo desde mi cumpleaños en adelante. Entonces, procedamos con una parada en el camino, y luego retomamos con el travel / style / lifestyle blog que siempre quise tener y nunca pude.

El gran viaje gran a México fue maravilloso por una variedad de motivos que no entraremos a analizar en detalle, pero que me mostraron una nueva forma de ver varias cosas: En primer lugar, que maravilloso es viajar!! y no me refiero al viaje Pack tour Falabella all inclusive que te lleva a un hotel lleno de turistas, paseando en buses repletos con horarios raros y llegando a lugares colapsados de gente, donde todos hablan inglés y nada es “local”. Me refiero a ese viaje corajudo, alojando en lugares locales y pequeños, almorzando en lugares caseros y escondidos, recorriendo la verdadera belleza del país que se visita, no lo que muestran los resorts.

Ese impacto me motivó a llegar planeando mi próximo viaje, que si todo sale bien comenzará el primero de agosto (MenaBlog on Tour a Europa!), y a tener los viajes como una prioridad en mi vida, cambiando el motivo para ahorrar desde televisiones grandes, nuevas consolas y otros gastos personales a conocer más del mundo… Ya hay tres destinos más en carpeta, así que es un buen momento para el cambio a la vida nómade (Wrestlemania en Orlando, Mardi Grass en New Orleans, visita/negocios en Sudáfrica y a buscar nuevos horizontes en Australia). Así que espero ganar el loto, robar un banco o algo similar en el futuro cercano 🙂

Segundo, y como gran revelación del viaje, pude superar un miedo personal que tenía a no estar sólo. La soltería es algo curioso, porque parte mal (Uno no quiere estar sin la ex pareja), sigue un poco peor (Uno no quiere estar solo y “todo sirve”) y después mejora a disfrutar la soltería, el tiempo y el espacio. Pero si se abusa de eso, uno comienza a acostumbrarse demasiado a estar sólo, el ritmo propio y hacer lo que a uno le gusta. Y eso deriva en el miedo a estar nuevamente con alguien (Podré compatibilizar mis mañas con compartir tiempo/espacio con otra persona?)

Y este viaje me mostró que si. Sin ahondar en detalles, tuve una relación de 8 días donde compartíamos todo el tiempo, las decisiones de que hacer, donde ir, que comer, etc. Y me di cuenta de que no sólo “puedo”, sino que, con la persona ideal al lado, me gusta eso. Un miedo menos para tener a cuestas

Por último, y algo bien importante para mi, fue el cerrar una historia de más de 5 años en este viaje. Una historia que, con altos y bajos, fue muy importante para mi durante mucho tiempo. Y estando allá pude vivir el último capítulo y cerrar ese libro. El final no fue el que yo hubiera escrito, pero si me da la tranquilidad de haber concluido esa historia siendo una mejor persona que cuando lo comencé, y esperando haber causado un efecto positivo en la contraparte de la misma.

Hoy me encuentro frente a varias puertas con distintos caminos, para seguir en distintas aventuras. Laborales, sociales, retos personales, emprendimientos sentimentales, proyectos y viajes… Un poco de todo.

Retomaré pronto el relato de Mexico (Antes de que lo olvide) y espero que “una parada en el camino” se transforme pronto en “la rutina de postear más seguido”

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