Desde hace un buen tiempo me he alejado de todo lo que tenga que ver con política y los políticos porque, francamente, me enojo rápido con el tema. Sobre todo ahora que la “””””Nueva”””””””Mayoría”””””” (Suficientes comillas?) está en el mando haciendo de las suyas. Pero, lamentablemente, no es fácil escaparse de las noticias, videos, tuits y demasas transmitiendo los últimos descalabros de esta raza tan especial que son los políticos.

El último episodio de esta historia fue cuando vi ayer en Facebook un video donde un político (al que no reconocí, pero asumo por su discurso que era de Derecha) se dio el lujo de encarar a un señor Ministro para decirle, en buenas palabras, que era un patudo por pedir aprobación de un presupuesto de miles de millones de dólares cuando habían cientos de miles de millones de dólares “perdidos” de las antiguas administraciones de la Concertación. Mencionó cifras y proyectos, causando incomodidad en varios de los presentes en el Congreso.

Yo me pregunto… ¿Cómo es posible que tanta plata “se pierda” y nadie haga o diga nada? Y se me ocurrió pensar en esta gran fantasía…. ¿Y si nuestra vida fuera como la de un político?

Tengamos en cuenta la siguiente premisa: Políticos y Presidentes tiene un único y gran jefe: NOSOTROS, LOS CHILENOS. Eso de que ellos no responden ante nadie y que solo a través de complicadas maniobras constitucionales los pueden hacer responsables por sus condoros es FALSO! (Finalmente, nosotros los “contratamos” para hacerse cargo de nuestro negocio, Chile)

Me imagino yo en la situación de las lucas:

– “Señor Mena, lo llamamos del banco porque según nuestros registros le pasamos un millón de dólares para este proyecto, pero nunca pasó nada y la plata no está”

– “AAhhh es que eso no era responsabilidad mía, porque el otro tipo del proyecto tenía esa responsabilidad y lo que pasó es que (inserte historia trucha acá) así que yo no tengo esa plata”.

– “Muy bien Señor, entonces no hay problema. Se perdió el millón no más, no hay problema!”

La realidad, estimados, es completamente distinta. Los constantes llamados del Banco, Ripley, Falabella, casas comerciales, casas de estudio, metro, pizza hut y el kiosko de la esquina son bastante claros en que llevan una contabilidad de cada uno de los pesos adeudados, y que no aceptan muchas excusas mas que pagar (O repactar, lo que implica un casorio de por vida con la deuda).

Tampoco nos llega a nosotros, los mortales chilenos, un perdonazo! “Señor Mena, lo llamamos de Impuestos Internos para decirle que gracias a la cantidad de veces que sale en el diario y en la tele, no pagará impuestos este año, y todo lo que debe se lo perdonamos también. De pura buena onda!”

Piensen también en que les diría su jefe si llegaran un día y dijeran: “Sabe que jefe? Creemos que el equipo es muy chico así que el equipo de 120 personas que usted armo ya no será de 120, sino que de tantas personas como nosotros consideremos que sean necesarias. Ah, usted corre con los gastos”. Se imaginan?? la respuesta sería algo del corte tipo: AJJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJAJAJ despedido.

Y por último, la grande de las grandes. Imagínense la siguiente situación: Llegan al trabajo, y los llaman a la oficina del jefe. Glup! Parece que hay que rendir cuentas. Entran a la oficina y no sólo está el gran Jefe sino que todo el directorio de la empresa, jefes de área, subjefes, vicegerentes, mandos medios, secretarias y el compadre que hace el aseo. Todos mirando atentos a lo que decimos

“Señor Mena, queremos saber por qué no ha arreglado este problema en el tiempo que lleva trabajando con nosotros. Y queremos saber también cómo planear solucionar dicho problema en el nuevo año de trabajo que comienza con nosotros”

Piensen en todas las alternativas de respuesta que serían aceptables para salvar el puesto (y la dignidad) en esa situación. ¿Las tienen en la cabeza?

Ahora imagínense respondiendo “Paso”, dar media vuelta e irse de la oficina… ¿Les parece cuerdo? ¿Cuánto creen que durarían en la pega? El jefe se pondría una bota biónica y tomaría vuelo para dar la correspondiente PLR.

Entonces… ¿Por qué dejamos que nuestros empleados, los políticos, nos traten así? Hablo sin color político, sin lado y sin favoritismo. Los políticos trabajan para nosotros, los chilenos. Recuerden que el sueldo se lo pagamos TODOS NOSOTROS con los impuestos!! Si yo no puedo llegar donde mi jefe y decirle “Jefe, sabe que? Entre todos los colegas nos dimos cuenta de que no nos alcanzan las lucas así que llegamos a un acuerdo y subiremos nuestro sueldo en un millón de pesos mensuales. Firme acá por favor” ¿Por qué ellos si pueden?

Los invito a ser mas avispados como país. Y a aprender a decir que no. Si mi jefe me puede echar por no hacer mi pega, y me puede incluso bajar el sueldo por necesidad de la empresa, yo exijo la “igualdad” de la que los políticos se llenan la boca y pido lo mismo. Al que falte a sesiones, para afuera! Al que malverse las lucas para proyectos, para afuera!

O si no, me avisan, y voy al tiro a decirle a mi jefe que me tomaré mi “semana distrital” para irme a la playa!!

Comments
  • Paulina
    Reply

    Muy buen comentario. Muy acertado!

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